El otro lado de la pared
Antes de comenzar a escribir la entrada, les quiero recomendar este documental muy bueno llamado La captura de los Friedman, si ya lo vieron pueden seguir leyendo; si no lo han visto si se los recomiendo o habrá spoilers.
El documental dirigido por Andrew Jarecki en el 2003 narra la historia de una familia común y corriente en los estados unidos, en Long Island. Todo se veía muy normal en esa familia hasta que un día detienen a Arnold Friedman por acusaciones de pornografía infantil, pederasta y abuso sexual; junto con Arnold, detienen a Jesse su hijo por los mismos actos.
La problemática que muestra el documental son pruebas, testimonios y al mismo tiempo te hacen dudar si de verdad era culpable o no. Las personas que conocían a Arnie y Jesse dicen que eran personas normales y que jamás harían eso y ellos mismos en varias ocasiones de declaran inocentes:, pero entonces ¿quien tiene la culpa?. Las pruebas son claras, pero muchas de las pruebas están algo "exageradas". Al final del documental, no se sabe con certeza si si eran culpables o no, unas personas dicen una cosa y las pruebas otras, entonces, ¿a quien le creemos?, probablemente mi respuesta a esta pregunta no sea la más correcta y mucho menos la más aplicable en un sistema de penalización justo, pero en lo personal, los declaro culpable por las pruebas que se encontraron en su casa como las revistas, la prueba física es lo más importante porque es algo que no cambia con el tiempo, en comparación con un testimonio, el cual si no lo grabas, el testigo puede cambiar las versiones de los hechos.
Sin embargo, no dudo de que sea dudosa la culpa, probablemente si violó a unos cuantos niños, pero no a la mayoría como dicen otros papás, que según una entrevista, algunos sufrían de presión social y su mente entraba en juego victimizando a su hijo (en este caso ambos seguirían siendo culpables). Para poder decidir si eran culpables o no, se realizaron diferentes entrevistas, cateos, revisiones, etc. en los cuales un unos las pruebas eran inminentes, mientras que en otros casos difícilmente había pruebas.
La única manera en a que hubiera sido posible determinar la verdad sobre los hechos es con una grabación de una cámara, porque ambas pruebas pueden ser modificadas o pactadas; sin embargo, una cámara escondida las personas no saben donde esta, y, por ende, actúan como lo harían ordinariamente; por otro lado, puede que la opción de la cámara sea una violación a los derechos humanos.
Según Terricabras y la corriente pluralista que sigue la verdad no es absoluta, y menos ostentada por grupos determinados aunque se la planten adjudicar. Por un lado, se difiere con la premisa de que la verdad no es absoluta porque si la es, ahora en cuanto a que no es definida o fijada por grupos determinados ello si es una realidad. Para determinar quien tiene la razón el autor propone que existen casos en los que tenemos criterios ya determinados o claros para decidir quien tiene la razón y en cuyo supuesto será relativamente fácil llegar a quien tiene razón. También propone que existirán situaciones en las que no hay criterios claros, es decir no se puede resolver la situación con criterios previamente aceptados. En esos supuestos habrá que ponerse de acuerdo para determinar que criterios se utilizaran para analizar las opiniones y propuestas de cada sujeto involucrado en la discusión.
Si bien es cierto, en una sociedad democrática la libertad de pensamiento y la libre manifestación de las ideas es clave y el pluralismo en el pensamiento forma parte de la evolución de una sociedad genuinamente libre, sin embargo, el concepto de que no existe una verdad absoluta, es decir, argumentar que existen diversas verdades es una equivocación del autor, puede que sea una equivocación de semántica al utilizar una palabra inequívoca para aludir a un concepto más parecido al de las distintas opiniones o percepciones que pueden existir de la verdad. Ahora si su pensamiento si es compatible con la idea de que existen distintas verdades, estoy en desacuerdo, pues la verdad es única, pueden existir diversos puntos de vista, distintas percepciones, en efecto cada humano puede tener una opinión o una forma de percibir una verdad concreta de manera diferente, pero se insiste la verdad es una, lo único que puede cambiar de persona en persona es la forma de apreciarla, y consideramos ese es el verdadero pluralismo, respetar que hay distintas apreciaciones de la realidad o la verdad y lo que se califica de incorrecto o incorrecto es decir quien tiene la razón o no se basa en un juicio de la percepción de la misma, pero no de la proposición de verdades distintas una real y otra no. Su postura en cuanto a la determinación de quien tiene la razón me parece asertiva pues efectivamente siempre deben es a través de criterios que determinamos quien tiene la razón y quien no. Algunas veces claros otras no tanto y por ende habrá que establecer cuales serán esos criterios que regirán la discusión y nos llevaran a determinar en cada caso quien tendrá la razón.
En la TED talk de Chiamamanda Adiche llamada el peligro de una sola historia, nos narra la perspectiva que tiene cada quien y como marcamos estereotipos y bias hacia personas o naciones.
El problema que tienen estas historias de una sola versión, es que te pierdes de mucho y dejas de conocer culturas, gente, etc. Si nos enteráramos un poco más de las cosas, el bias o la perspectiva tendría un cambio radical bueno. La conferencia me impactó, porque viviendo en una era de tecnología, libros e información al alcance; la mayoría de lo que vemos es "una sola historia". Me encontraba sorprendida cuando Chiamamanda decía comentarios acerca de un lugar o cultura del cual no estaba enterada y lo que yo veía eran generalidades o estereotipos incompletos.
Uno de los efectos más grandes que puede tener ver una sola versión de la historia es la ignorancia, la cual representa una barrera muy grande en el desarrollo personal. Trabajar en PM me ha hecho abrir un poco mi panorama y a investigar más cuando creo ver solo una versión de la historia.
Antes de trabajar en ese lugar, odiaba a las compañías de cigarros por la misma razón que los odian todo el mundo. Cuando se presentó la oportunidad de trabajar ahí investigue un poco más y me di cuenta de su misión, visión, valores y objetivos; una vez que conocí esto, me enamore un poco de la empresa; no por lo que fabrican, sino por quienes son y quienes quieren llegar a ser; sin embargo, ahora me encuentro en una posición donde a mi al rededor conozco gente que sigue enterada de solo una versión y escucho comentarios negativos. La empresa está migrando a unos nuevos productos que reducen el riego de contraer cáncer, tienen una mentalidad de inclusión desde hace mucho tiempo y su objetivo nunca ha sido crear nuevos fumadores.
Esta perspectiva se podría cambiar si nos enteramos un poco más de las cosas.
¿Les ha pasado algo así?
Les recomiendo los blogs de mis compañeros Andrea González y Alejandro Maravilla.


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